martes, 30 de octubre de 2007

Y entonces brillaste...

Escribo sólo para recordar este día.

Para inmortalizar el momento en el que vi cómo se formaba un halo de luz alrededor de tu cabeza y tu pelo y tus dedos disparaban polvo sideral alcanzando los más apartados confines de éste y de otros mundos.

Escribo porque hoy le has alargado la sonrisa a mi corazón. Porque puedo decir que me siento feliz. Y quiero que el cielo lo sepa.


Siempre supe que eras una estrella...

1 comentario:

Sofia dijo...

Y tu mi luna lunera